No esperes un blog de esos lleno de textos preciosos escritos por mí.

Esto es mi forma de desahogarme. Si te gusta, guay. Si no, ahí arriba hay una X roja bien bonita.

14 de febrero de 2012

 

 Lo menos que puedo decir es que sí, tuve fallos, pero confié en mi fe. 
Porque cuando me miro en el espejo, ni siquiera me reconozco, tengo el corazón de una ganadora.
No me arrepiento, y ya no tiene sentido llorar por el ayer.
No me arrepiento, porque todavía no hemos visto nuestros mejores días.

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