No esperes un blog de esos lleno de textos preciosos escritos por mí.

Esto es mi forma de desahogarme. Si te gusta, guay. Si no, ahí arriba hay una X roja bien bonita.

27 de abril de 2012

No hay que vivir de recuerdos. Los dos primeros meses no podía dejar de pensar en una jodida estúpida que se había llevado consigo una parte de mi alma… Pero podía vivir con la otra mitad, y eso hice. Ahora, aquí, enfrente de ti, no consigo recordar porque motivo me fuí… y tampoco consigo recordar cómo he llegado hasta donde estoy ahora. Sólo me vienen miles de recuerdos con alguien que se parece a ti, pero yo ahora no te conozco. ¿Sigues siendo la misma? ¿Sigues cocinando tan mal? ¿Sigues detestando el silencio y hablando en sueños? ¿Sigues sonriendo cuando llueve? –y ella parece que me mira sin comprender y yo suspiro– No sé cómo eres ahora ni como seré yo a partir de ahora. Mi cometido ahora soy yo mismo.

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