Y echo a correr dejando las maletas en medio del aeropuerto, porque sí, hay veces que las cosas se te van y hay que ir tras ellas. Ahora tengo claro que lo que quiero es volver a intentarlo. Ha habido muchas chicas en mi vida. Muchas, pero ninguna como ella. Y no, no la quiero. No la quiero porque el tiempo hace el olvido. Pero como la primera vez, al verla semejante culo y semejante derroche de arrogancia al andar, prometí tirármela. Como la primera vez que hable con ella, su irritado carácter me hizo reír hasta que ella se enfadase más, y como la primera vez que la vi llorar, las ganas de fundirme en ella me ahogaron. Pero a diferencia de la primera vez, ahora sé que pasará de una vez y que estaré ahí para convertir sus lágrimas en risas que la ahoguen a ella…
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