No esperes un blog de esos lleno de textos preciosos escritos por mí.

Esto es mi forma de desahogarme. Si te gusta, guay. Si no, ahí arriba hay una X roja bien bonita.

24 de octubre de 2013

–Lo que escribí lo hice porque lo sentía, no lo pensé. Y no sé lo que pasará mañana entre nosotros… no sé si te quiero querer para siempre, pero lo que tengo muy claro es que hoy te quiero, y eso no cambiará nunca. Mañana no sé lo que pasará, pero que hoy me has hecho sentir la chica más especial de Alemania te lo garantizo como que hoy es Jueves y que voy a romper el teléfono de los nervios que tengo… –Y suspiro de nuevo y él se ríe al otro lado del teléfono.
–¿Sabes, Li? Durante toda mi vida he dicho que mi lema de vida era eso de carpe diem y resulta que hoy le he dicho "te quiero" al carpe diem en persona. –Y yo cierro los ojos y me pierdo en sus palabras, en esa voz, imaginándomelo con un cigarro en la mano, sonriéndome– Lo que quiero decir con esto, es que yo tampoco pretendo ponerle un nombre a esto, que te quiero y ya. Y sé que mañana también te querré, y al otro, y al otro seguro que también. Porque no me creo que el amor, o lo que sienta por ti, se acabe de un día al otro, pero el mes que viene no sé qué pasará…  
–…pero yo quiero descubrir que pasará el mes que viene contigo, a tu lado…– interrumpo y él se calla y daría dinero por verle la cara- Y te digo una cosa. Durante el tiempo que malgastes conmigo, te enseñaré a entenderme a la vez que lo hagas tú, conversaremos y haremos algo con eso de la confianza… pero solo si queremos, si es eso lo que queremos hacer en cada momento. Y nada, que yo también te quiero… pero no te acostumbres, porque el odio me puede…

20 de octubre de 2013


—¿Qué…? 
—Sí, eso…¿Qué?— y él se coloca a mi espalda— ¿Qué me pasa? Sé que no me puedo enfadar, pero me enfado. Sé que no tengo derecho a reclamar nada, pero lo reclamo. La confianza no se puede pedir…
—…pero se gana, Tom.
Y yo me doy la vuelta, serio.
—¿Y no me la he ganado? ¡Dime si no me la he ganado!
—Tom, esa niña lo ha pasado mal…— y yo no me creo lo que oigo. Es increíble, de verdad.— …y yo no sé que límite hay que pasar para conocerla un poco debajo de toda esa fachada de frialdad y cálculos, pero quizá no se trate de confianza…
Y yo paro de ladrar.
—¿Qué quieres decir?
—Quiero decir que no creo que debas reclamar algo que ya tienes. Ella confía en ti, Tom, pero la putada es que no quiere hacerlo. No quiere confiar en alguien como tú, pero lo hace, ¿por qué? Porque te has ido trabajando el camino y has llegado. Pero a ti lo que te pasa son otras cosas…
Y yo me vuelvo a girar y apoyo las manos en la mesa.
—¿Y qué se supone que me pasa?
Y mi voz es casi un susurro y cierro los ojos.
—Que la quieres… —y me río, sin ganas pero me río.— …y estás acojonado.

19 de junio de 2013




Lo mejor para que no te rompan el corazón… es fingir que no tienes.

23 de abril de 2013

– Trenzas…
Y sé que la cuesta horrores. Casi he podido oír el crujir de otra parte de ese muro suyo que se cae. Son unas palabras importantes y ella sigue sin fiarse de mí, pero yo la miro sincero, sabiendo en que tampoco me fio demasiado. O sí… no lo sé. Pero estoy contento de que se ponga nerviosa y que se enfade conmigo por “obligarla” a que me diga lo que siente a la cara, sin nada que se interponga entre nosotros y respira hondo, mirándome a los ojos para ver estoy hablando enserio. Pero yo no bromeo y ella, suspira.
– Te odiaré por esto…
– … ya lo haces.
– Más… lo haré más.
– Bien entonces. Ya sabes lo que opino yo de ese odio tuyo…
– Sí, sí…– y mueve las manos imitándome– odiar sólo lo que se merece que odies y eso de que el odio es un sentimiento muuuy ardiente.
Entonces yo sonrío, contento de que mis palabras hayan hecho mella en ella, aunque sea un poco. Y entonces suspira otra vez y yo me siento en la cama esperando, dejándola tiempo.
– Trenzas, yo…
– …¿sí?
Y se vuelve a callar.
– Joder. No puedo hacerlo si me miras así. No puedo, ¿vale? Joder– y sí, cuando se pone nerviosa las palabrotas aumentan– ya lo sabes. Lo sabes todo. Y si me obligas a decírtelo, me enfadaré y…
– No te obligo, te lo pido por favor. Yo no te suelo obligar a nada salvo a que te calles de vez en cuando…– Y agacho la cabeza. No puedes obligar a nadie a decirte te quiero, ¿no?

27 de marzo de 2013

Lo ibas a decir– sentencio– y… no sé, cualquier día de estos me enamoro de ti, pero tranquilo, todavía no me caes tan mal como para hacerte esa putada… Aparte, lo ibas a decir.
No he dicho nada.
 Eso se sabe.
– ¿Sí? – y asiento ¿Te lo han dicho muchas veces acaso?– Y me callo. No. No me lo ha dicho nadie, de verdad al menos. Pero no me duele, si acaso me molesta que él me haya intentado joder con eso y como sabe que no está bien lo que ha hecho, me coge del brazo y me hace arrastrarme hacia él.
– Lo siento…– me dice.
– Dame los veinte euros. Luego te los doy–  y hago ademan de salir, pero me retiene, sin permitirme mover un pelo y me vuelve a mirar a los ojos.– Dilo…– Pero nada, solo me mira serio, muy cerca, luchando con el verde de mis ojos.
– Te…– Y lo dice despacio, susurrando, sacándome de quicio.
– Dilo, venga. No te atreves…– y sonrío.
– Te odio…– Y yo me río, sabiendo que no es eso lo que quiere decir, pero lo dice porque le presiono. Lo sé, y él sabe que yo lo sé, pero sonríe de igual forma, feliz, estúpido del todo.– Te odio, ¿era eso lo que quieres escuchar?– Y ahora me toca a mí. No, no quiero escuchar eso.
– Quiero escuchar lo que me quieras decir.
 Bien, pues entonces te odio. Ahora es eso lo único que quiero decirte…
 ¿Mucho?
 Mucho.
¿Mucho, mucho?
 Mucho, mucho… mucho–  y me besa. Y después, yo estoy abajo y él arriba, muy cerca de mí, mucho, demasiado.
– Eres un gilipollas–  le digo sonriendo.
– Sí, pero follo de puta madre…

9 de marzo de 2013

Y echo a correr dejando las maletas en medio del aeropuerto, porque sí, hay veces que las cosas se te van y hay que ir tras ellas. Ahora tengo claro que lo que quiero es volver a intentarlo. Ha habido muchas chicas en mi vida. Muchas, pero ninguna como ella. Y no, no la quiero. No la quiero porque el tiempo hace el olvido. Pero como la primera vez, al verla semejante culo y semejante derroche de arrogancia al andar, prometí tirármela. Como la primera vez que hable con ella, su irritado carácter me hizo reír hasta que ella se enfadase más, y como la primera vez que la vi llorar, las ganas de fundirme en ella me ahogaron. Pero a diferencia de la primera vez, ahora sé que pasará de una vez y que estaré ahí para convertir sus lágrimas en risas que la ahoguen a ella…

8 de marzo de 2013

Y entonces, se apoya en la mesa de recepción y se pone de puntillas, mirando hacia el interior a ver si hay alguien. Y yo sonrío. Ese culo…
Y me acuerdo, cierro los ojos por un momento, olvidándome de todo, y recuerdo ese primer día, cuando entró con… con esos pantalones, con los mismo que ahora, mojados, vaqueros, anchos, y dejando a la vista, una vez más, una tira de la ropa interior negra. Y pienso lo mismo. No es virgen, pero ahora lo sé con certeza. Lo sé porque la he tenido en mi cama, entre mis sábanas y yo he estado entre las suyas… Volveré a estarlo.
Y entonces oigo preguntar si mi vuelo ha llegado ya. Yo sonrío, dejándome resbalar más aún sobre la silla, mirándola y acogiendo la postura más cómoda para mirarla entera, para no perderme ningún detalle. Y entonces se gira, resoplando y palpándose los bolsillos, y cuando su cara se encuentra con la mía, toda expresión de nerviosismo, desaparece de su cara, volviéndose pálida e inexpresiva y entonces, jugando, me acuerdo de lo que pensé el primer momento en que la vi, pero esta vez sí lo digo:
– Si pretendes ver a Alex, voy yo primero.
Y ella ladea la cabeza y yo lo hago también, sonrío de medio lado sin dejar de mirarla. El pelo suelto, más largo, con mechas más claras. Ahora tiene el flequillo recto y lleva la ralla negra del ojo bien pintada y sin estar muy marcada. Está guapa. Como siempre, como la primera vez y como la última, con cara de adulta, de mujer, pero con ojos rebeldes y adolescente en fase de hormonas revolucionadas. Como cada día. Como en mis recuerdos y en las fotos del móvil… Cómo en mi cabeza. Guapa.

25 de febrero de 2013

“Lo siento pero no iré a por ti, al ángel de mi hombro se lo ha cargado mi demonio”


De vuelta, dirección al vientre de mi madre. 
Planeando renacer, reiniciarme. 
Si el amor es matemáticas, dejadme, trátame como ecuación pa' despejarme. 
Vivir o sentirme vivo, hay diferencia. 
Antes fui roca aunque la vida me ha convertido en tierra.
Que yo fui bueno hasta que me tratasteis como a mierda
Y daros mi mano, pensar, ¿como pudo?
 Tener cinco dedos y sólo enseñarnos uno.
Me importa más un quien que un cuantos. 
Hazme sentir que tengo más de lo que me merezco y punto
Cuídame tierno, fóllame sucio, déjame huella en vez de cicatrices.




8 de febrero de 2013

The hate u gave little infants fucks everybody, meaning, what you feed us as seeds, grows, and blows up in your face.

4 de febrero de 2013

“Supongo que ahora debo decirle lo que he aprendido, mi conclusión. Pues mi conclusión es que el odio es un lastre, la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado. No merece la pena. Dereck dice que siempre viene bien terminar un trabajo con una cita, dice que siempre hay alguien que lo ha hecho mejor que tú y que si no puedes superarlo, róbaselo y aprovéchate, así que he escogido a alguien que creo le gustará: No somos enemigos, sino amigos, no debemos ser enemigos. Si bien la pasión puede tensar nuestros lazos de afecto, jamás debe romperlos. Las místicas cuerdas del recuerdo resonarán cuando vuelvan a sentir el tacto del buen ángel que llevamos dentro”.

16 de enero de 2013



It's just that I don't want to be somebody's crush. If somebody likes me, I want them to like the real me, not what they think I am. And I don't want them to carry it around inside. I want them to show me, so I can feel it too. I want them to be able to do whatever they want around me. And if they do something I don't like, I'll tell them.

15 de enero de 2013

I know I'm quiet... and I know I should speak more. But if you knew the things that were in my head most of the time, you'd know what I really meant.

12 de enero de 2013



Ese muro tras el que Summer a menudo se escondía; un muro de distancia, de espacio, de informalidad. Ese muro estaba cayendo poco a poco. Y allí estaba Tom, en ese mundo, un lugar al que pocos habían sido invitados a ver con sus propios ojos. Y allí estaba Summer, que le quería a él ahí y a nadie más.

10 de enero de 2013


– Trenzas- y él para de andar, girando solo la cabeza para poder verme. Yo me pongo de rodillas en la cama y entonces, las palabras salen a borbotones de mi boca. – Tengo claro que es lo que espero de mi vida, yo…- y se gira apoyándose en la puerta- He intentado no enamorarme de ti, lo sabes. Lo he intentado por todos los medios incluso, cuando la rabia de que te fueras sin decírmelo se acabó, me sentí agradecida. De nuevo era yo sola, yo contra lo que se me pusiese por delante… Ahora solo tengo miedo. Un miedo infantil y tonto, pero miedo. Tengo miedo a no poder sentirme nunca tan bien, tan acorde con algo, en armonía con lo que hay a mi alrededor. Tengo miedo a tenerme que conformar con algo que no me llene, que no me mantenga viva, que no active mi capacidad intelectual para pensar que decir, que hacer y cómo hacerlo para no caer en la rutina… He intentado vivir solo con el recuerdo y acostumbrarme a que quizá no vuelva a sentirme nunca tan bien... También he intentado no quererte, no compararte, no buscar un levantamiento de cejas o una sonrisa torcida, cuando un chico me sonría. Y de nuevo he fracasado- y da un paso hacia delante, mientras, como una niña tonta y pequeña, las lágrimas me caen solas- Estoy harta de tener miedo, de huir de lo que no conozco… pero a ti te conozco, trenzas y estoy molesta contigo… mucho… pero ahora solo quiero besarte hasta el desgaste, demostrarle al destino que sí puedo ser más feliz. Quiero…- y sigo llorando- quiero sentir tus labios en mi cuello, y notar como sonríes justo al borde de mi ropa interior. Quiero notar tus manos por todo mi cuerpo y que te enfades conmigo- y se me acerca otro poco, quedando al ras de mí, mirándome serio- Quiero que te enfades conmigo y que me cueste más que un beso tu perdón. Quiero que me quieras, trenzas, que me quieras de verdad. Que me hagas sentir especial, viva, feliz… Quiero que intentes entenderme sin llegar a hacerlo y quiero intentar saber cómo vas a actuar sin conseguirlo

4 de enero de 2013

– Llevamos como Sid y Nancy desde hace meses.
– Summer, Sid le clavó un cuchillo a Nancy, siete veces, ¿vale? Tenemos algunas peleillas de vez en cuando, pero… No creo que me parezca a Sid Vicious.
No… Yo soy Sid.
Ah. Así que yo soy Nancy.

30 de diciembre de 2012

“A veces me gustaría que mi vida fuera una película  Nunca tendría que pensar en mi pelo o en tener que ir al baño, y en el momento más miserable de mi vida un tipo me perseguiría por la calle para ploclamarme su amor y nos besaríamos felices para siempre.”

18 de diciembre de 2012

Everytime I am feeling down I think about Chris. He practically knew he was going to die, lost his family, expelled, and lost his home. He would have still held his head up even if his friends never existed. He was a strong character, I don't know anyone who could take all that. Whenever I go through stuff I think of the shit people like Chris go through everyday and I realize that I am bitching about nothing. 
Fuck it for Chris”

16 de diciembre de 2012

Hay veces que quieres con todas tus fuerzas poder enfadarte con alguien, que quieres intentar que eso que esa persona ha hecho y que sabes que está mal te haga sentir lo mismo que si fuese otra persona la que lo ha hecho… Pero hay veces que no puedes… hay veces que la cabeza impone algo que el corazón se niega a llevar a cabo. La cabeza impone las normas, el corazón las rompe.



I can read your mind like the first time. Remember me before then, before I fell behind. 
We broke up all the pieces, that kept us glued together.
Things will never be the same again, I'm sitting thinking and it's hard to imagine and my heart is beating weak. I'm sitting thinking and it's hard to imagine things will never be the same.

30 de noviembre de 2012

Never wanted to feel. Never wanted you to steal my heart. Never wanted you to know. Never wanted to show I'm weak. Always wanted to be. Always wanted you to see my heart. Always wanted your love. Always wanted but never was. I'm falling all over myself, trying to be someone else. I wish you would dare to walk me home so I wouldn't have to feel alone.